Un siglo de historia y auténtica cocina asturiana en La Latina. Este emblemático restaurante familiar, regentado desde 1959 por la familia de María y Pepe (y hoy por su hija Olga), ocupa un local que ya era despacho de vinos en 1904 . Su fachada original y su barra de estaño, una de las pocas que se conservan en Madrid, están catalogadas como Elemento Protegido.