Taberna centenaria con la esencia del Madrid más castizo. Fundada en 1909 frente al Palacio Real y la Catedral de la Almudena, este establecimiento histórico es un testigo vivo de la ciudad, conservando sus emblemáticos azulejos de 1940 y el mostrador de 1958. En su carta, los guisos tradicionales son los protagonistas: callos, cocido madrileño, torreznos y croquetas caseras, junto a su inseparable vino con galleta, una tradición que perdura desde sus inicios.