Uno de los grandes de la cocina tradicional madrileña, escondido en un rincón del Madrid de los Austrias. Ubicado en la Travesía del Reloj, 20, a espaldas del Senado y a dos pasos de la Plaza de España, este pequeño restaurante de ambiente sencillo, familiar y decoración taurina es un secreto a voces para los amantes del buen yantar.