Calidad Siderúrgica nace en 1993, como resultado del compromiso de UNESID (Unión de Empresas Siderúrgicas) y SIDERINSA (Siderúrgicos Independientes) por poner en marcha una institución que promoviera el desarrollo de políticas comunes de gestión de la calidad implementado la normalización y la certificación en el tejido empresarial de la industria siderúrgica nacional.
Desde entonces, Calidad Siderúrgica puede presumir de haber atraído a la excelencia empresarial a más de cien empresas del sector, haciendo de él una industria más competitiva y más preparada para competir en un mercado global.