Un clásico de toda la vida en el corazón de Madrid. Este emblemático establecimiento es el lugar perfecto para cualquier momento del día: desde un café con churros al amanecer, un aperitivo con vermut y su tapa de guiso de carne, hasta una comida completa o una copa tarde. Su carta, de cocina española sin pretensiones, incluye desde tortilla de patatas, jamón ibérico y ensaladilla rusa, hasta paellas, cochinillo y mariscos.